Un animal extinguido vuelve a la vida después de 40 años: avistado aquí mismo

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licaón/ passionetecnologica.it

Un animal africano ya muy raro, sobre todo en el norte del continente, ha reaparecido de repente para deleite de los naturalistas: se trata del licaón. 

Los leones vagaban antaño por Europa y el norte de África, ¿quién se acuerda de ellos? Nadie, porque ya en la época romana eran cazados sin piedad por su piel y el honor de una cacería real. El último ejemplar data de 1920. Hay tantos animales que se han extinguido debido a la actividad humana; aves, especies nobles, extrañas, indefensas ante la maldad del hombre, el deseo de tener un trofeo y plantar sus propios cultivos, sus propias granjas. Desde la Edad Media hasta nuestros días, la extinción continúa, una especie a la vez.

Sin embargo, en muy raras ocasiones, estos animales pueden reaparecer, reapareciendo donde menos te lo esperas. En este caso, nos referimos al licaón, un animal salvaje característico de África. Considerado (casi) extinto, el perro salvaje ha reaparecido (sorprendentemente) en los radares de todo el mundo.

De hecho, en Uganda, concretamente en el valle de Kidepo, se han descubierto dos licaones; el avistamiento lo realizó un guarda forestal que reconoció su peculiar pelaje.

Pero, ¿qué es el licaón? La mayoría recordará la canción pop posterior a la II Guerra Mundial; sin embargo, en realidad, el licaón es un cánido que antaño estaba muy extendido por el África subsahariana. En el caso de Uganda, se creía extinguido desde hacía mucho tiempo, cazado hasta la extinción.

¿Por qué el licaón está (casi) extinguido?

En el caso de Uganda, no está claro si el lycaon en cuestión era local o -una hipótesis más decepcionante, pero igualmente probable- estaba de paso hacia otra zona habitada por lycaons, concretamente el sur de Sudán.

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licaón/ passionetecnologica.it

En la actualidad, hay casi seis mil perros salvajes en el mundo; la mayor amenaza procede de la desaparición de su hábitat natural, pero también hay que contar a los criadores que, temiendo que ataquen a su ganado, les disparan en cuanto los ven. Por último, hay que tener en cuenta las numerosas enfermedades humanas transmitidas al mundo animal, muchas de ellas letales para el «débil» licaón, que carece de la «resistencia» desarrollada por otros animales domésticos.

Entre las causas más comunes de muerte de perros salvajes, por manos humanas, está la caza furtiva, mediante trampas y envenenamiento; también influye la hostilidad de muchas poblaciones africanas hacia el perro salvaje, por ejemplo en Ghana. Níger es quizá uno de los peores ejemplos del exterminio (reciente) de esta espléndida raza, ya que en los años 70 los perros salvajes eran cazados y abatidos incluso por los propios guardas de caza.